Crónica de la Japan Weekend Madrid 2014! (1)

Aquí estoy otra vez, por fin, después de un viaje de vuelta que se hizo eterno (conseguí entrar en casa el lunes a las 10 de la noche... imaginaos) y como prometí, traigo una crónica completa de cómo fue el evento. Estoy muy contenta pero ni todo fue perfecto ni de color rosa, y casi 24 horas allí dentro dan para mucho. Como me ha quedado bastante larga, la divido en un par de entradas y así no abuso de los que quieran leerla entera.

Mi Japan Weekend empezó el viernes a las 7 y media de la mañana, cuando cogí el autobús que me llevaría hasta cerca de Coruña. Allí recogí a Iris de ShadowCat y nos subimos en un coche para tirar a Madrid. La ida fue algo aburrida y cansada: yo había dormido 4 horas, Iris no había dormido nada y pasé el viaje hablando con el conductor del coche, un amigo al que nunca agradeceremos lo suficiente que nos llevase y que nos ayudase a localizarnos dentro de Madrid.


Nuestro primer contacto con la nieve: antes de Pedrafita.

Llegamos a Madrid sobre las 4 de la tarde. Tuvimos el tiempo justo de localizar la pensión, comer e ir a empezar el montaje al recinto.
Quien no haya vivido nunca el montaje previo a un salón no entenderá qué se siente ahí dentro. Hay un montón de gente corriendo de un lado a otro, nerviosos, excitados, cada uno con tu tarea, como pequeñas hormigas que van levantando todo el salón en unas pocas horas. Empezamos a conocer a la gente de las mesas que teníamos al lado, fui a saludar a los chicos de Fusion Freak para dejarles allí el mago negro que estamos sorteando, localizamos dónde estaba cada cosa dentro del recinto... Dejamos lo nuestro casi listo y nos fuimos a “dormir”. Cansadas pero con ganas de que llegase el día siguiente.
Después del tute del viaje, de haber dormido poquito el día anterior, solo tenía ganas de meterme en cama antes de las 10 de la noche y dormir hasta que al día siguiente (con mucho dolor) sonase el despertador a las 6 de la mañana. Pero entre cenar, que mi novio llegó cerca de las 11 de la noche y esas cosas, terminé durmiéndome pasada la 1 y media. Entenderéis que todo el sábado estuviese atontada y poco receptiva.

Así que el sábado empezamos temprano. El despertador sonó poco después de las 6, cogimos el metro a las 7 y media y poco antes de las 8 estábamos allí (cuando nos abrían la puerta para preparar las mesas para el día). Pensábamos que los que íbamos a trabajar seríamos los únicos, que nadie del público habría madrugado tanto... pero cuando llegamos ya había una cola considerable de gente frente a las taquillas. ¡Con el frío que hacía! ¡Ni siquiera había salido el sol! Alguna de esa gente se había despertado incluso antes que nosotros. Qué moral.
A estas alturas, ya notamos la falta de organización: ninguna información sobre cuándo abrían las taquillas, si se podían recoger ya las acreditaciones que no se habían recogido el día anterior... y que la primera vez que intentamos entrar en el recinto uno de seguridad nos dijo que de eso nada, cuando ya teníamos una puerta abierta para los acreditados. Tristemente, esta clase de descoordinación suele darse en estos sitios, así que insistimos de un lado para otro hasta que conseguimos la acreditación que nos faltaba (la de mi novio) y entramos en el recinto.
Montamos nuestra mesa, y la gente empezó a entrar con algo de retraso (sobre las 9 y media). Dentro hacía frío, pero no quería pensar en el que hacía en la cola, fuera y con la amenaza de lluvia. Resulta que las temperaturas de los dos ambientes no eran tan diferentes.

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¡Listos para abrir!

Hacia las 11 de la mañana aquello estaba en plena ebullición. Estoy acostumbrada a Expotaku, donde el primer día por la mañana no hay un alma, pero el Pabellón de Cristal se llenó en nada. Desde nuestras mesas solamente notábamos caos y mucho movimiento: teníamos en frente, pero tapado por los puestos comerciales, el escenario principal, con karaoke, concursos y la megafonía a tope por momentos; y a la izquierda la secta del k-pop con música todo el rato y bailando. Así que la impresión de las primeras horas fue ruido, ruido y más ruido.
Había frío, pero supusimos que con el paso del día, entre la calefacción y el calor de la gente que había allí dentro nos iríamos calentando. Y estábamos muy equivocados. No hubo ni un signo de calefacción, no dejaron entrar la suficiente gente para calentar aquello... y nos morimos de frío. Ahora mismo, el martes, sigo con la garganta hinchadísima, moqueando como un niño pequeño, casi sin voz y creo que estoy terminando de incubar una gripe.
No sé quién tiene culpa del frío: del Ayuntamiento de Madrid o de la organización, pero allí dentro era necesaria la calefacción, y mucho, y no se puso en ningún momento. Si el edificio es demasiado grande como para calentarlo, no se puede alquilar en invierno, por muy bien que esté de espacio. Un local tan frío, donde alguna gente va a estar atrapada hasta 13 horas al día no puede tener esa temperatura. No acepto excusas por ninguna de las dos partes.

*Añado: miércoles 12 a las 9 de la mañana: acabo de volver del médico porque apenas pude dormir esta noche. Dice que tengo la garganta hecha un desastre y me volví con bastante medicación porque esto no se va a pasar solo. No nos quejamos del frío por quejarnos.
Comenté esto en su facebook de madrugada, cuando decidí que no iba a dormir nada más y he descubierto que han borrado el comentario. Era algo como:

"Son poco más de las 6 de la mañana y no he podido dormir por el tremendo catarrazo que me cogí el fin de semana por culpa del frío. (Algo sobre el frío inhumano innecesario que había allí dentro). Que eso, un saludo al hijo de puta que eligió el local y no poner calefacción. Ojalá lo esté pasando tan bien para dormir y para hacer vida normal como yo. Va a repetir su madre."
A mí no me censura ni Cristo.


Pronto vendrán por aquí de nuevo.

Como se puede intuir, el sábado estuvo lleno. Hubo un montón de gente desde primera hora de la mañana hasta casi la hora de cerrar. Se formaron colas enormes en los baños y para el ramen (es sorprendente la poca variedad de comida que había: bocadillos/perritos calientes en la barra o ramen en un puesto de la organización y nada más). Y sobre todo, se formaron colas grandes fuera. Vinieron unos amigos de Iris a visitarnos temprano, sobre las 3 de la tarde, y nos dijeron que entre la cola de las entradas y la cola para entrar el recinto pasaron cerca de 2 horas en la calle. Se ve que el Ayuntamiento está tonto en temas de aforo después de lo que pasó en el Madrid Arena y no dejaban estar dentro del recinto más de cierto número de personas a la vez (aunque se hubiesen vendido más entradas), y hasta que salían, no dejaban entrar a más. Me parece un despropósito por ambas partes: del Ayuntamiento por mandar semejante chorrada (estábamos sobrios, es un lugar con luz donde es fácil orientarse, con una pared entera de salida de emergencia, era de día y había espacio de sobra para meter 300 personas más por lo menos sin que hubiese sensación de agobio) y por la organización por vender entradas cuando estaba superado el aforo.


Así se veía desde nuestras mesas. Un poco aburrido, la pared blanca de delante no tenía mucho atractivo.

Dentro, la gente estaba animada, había cosplays (disfraces) muy chulos, aunque no todos se pasaron por nuestra zona. Tuvimos una buena afluencia en la zona no comercial, recibí un montón de cumplidos (explícitos y no explícitos) por el amigurumi y la gente me hizo muy feliz durante todo el día. Acaba siendo impresionante ver que al 90% de la gente que pasa por delante de tu mesa se le cambia la cara cuando la ve: fuesen niños pequeños, señoras acompañando a hijos, adolescentes, gente cercana a los 30, incluso unos señores grandes y barbudos, todos sonreían al ver el amigurumi. No hay manera de expresar la alegría y satisfacción que se siente al final del día, se haya vendido más o menos (y en este aspecto no tengo nada de lo que quejarme tampoco). Cada vez estoy más convencida de que el amigurumi sirve para hacer feliz a la gente, y eso me hace feliz a mí.

Avanzada la tarde del sábado recibí una visita especial: Kelen y señor, Paola, Mel, Vanessa/Showbiz y nuestro conductor aparecieron a saludar y, con la excusa, hacer algo el friki. A Kelen la conocí este verano, pero al resto todavía no, y habernos visto una vez no fue excusa para no ponerme verde por el invento del anillo mágico ovalado que usé para hacer los Bomb Omb (traeré el patrón pronto ;)). Como la vez anterior, a nadie se le ocurrió sacar una cámara y sacarnos una foto para demostrar haber estado juntas, así que no hay testimonio gráfico de esto. Sin embargo, sí se llevaron alguna cosa de Enemy Dolls y las fotos de los amigurumis sí andan por ahí.



Personalmente, el sábado se pasó muy lento. Estuvimos allí dentro 13 horas (de 8 y poco a casi las 9 y media de la noche), con frío, hambre y sed, y encerrados en la mesa. Tuvimos la suerte de que nos tocaron, tanto a izquierda como derecha, las personas más desordenadas y sucias de toda la zona no comercial, que atrancaron el poco espacio que teníamos para salir con sus trastos, bolsas, bajas, incluso tuppers con comida abiertos... salir y volver a entrar era una odisea, así que lo hicimos lo mínimo posible. Yo salí una vez a por comida, otra a saludar cuando vinieron Kelen y las otras chicas, mi novio salió una vez al baño, e Iris ni siquiera lo intentó. Y nos sorprendió, porque las más sucias y que más atrancado tenían todo eran un grupo de lolitas, que van de finas, arregladas y señoritas, y detrás de la mesa parecía una cochiquera. Vaya contraste.


Parecía que no llegaba el momento de recoger, y así como desapareció el público echamos a correr para dejarlo todo guardado para el día siguiente. De nuevo, quería meterme en cama a las 10 de la noche pero tardé un buen rato más en hacerlo. Por suerte, dormí mejor que la primera noche y el domingo fui un poco más persona.

Hasta aquí la crónica del sábado. En unas horas publicaré la segunda parte, que esta ha quedado ya demasiado larga ;)

¿Quieres leer la segunda parte de la crónica? Aquí está: Crónica de la Japan Weekend Madrid (2)

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Recta finalísima

¡Salimos para Madrid!
Bueno, todavía no, aunque mentalmente ya estoy de camino.
Se acaba la cuenta atrás, y mi primera salida de Galicia con los amigurumis está muy, muy cerca. Estoy bastante más tranquila de lo que hubiese esperado, y no me faltó tiempo como creí en un primer momento. Es cierto que no llevo hecho todo lo que quería, y que algunos detalles que me gusta incluir en la mesa están sin preparar... pero preferí pasar de agobios.


Me despido en esta entrada hasta el martes, por lo menos, cuando estaré de vuelta en casa. No sé a qué hora del lunes voy a llegar a mi casa (tenemos 6 horas de carretera si no nos cruzamos con ningún temporal, y parte del camino la haré en autobús, así que dependo de sus horarios) ni en qué estado: el recinto abre de 9 a 9 el sábado y de 10 a 8 el domingo: no tenemos mucho tiempo para descansar y va a ser muy intenso.
Eso sí, prometo fotos a la vuelta. Estoy deseando que llegue el momento de ir a montar, el momento de abrir puertas y que llegue la gente. Estoy deseando conocer a gente, hablar de amigurumi, pasarlo bien con mi novio y con Iris de ShadowCat. Que tengo muchas ganas de que llegue, en definitiva :)


Tenía cosas pensadas para hacer para San Valentín, pero me guardo las ideas para el próximo año. El asistir a un salón no se puede comparar con nada y le he dado preferencia absoluta.

¡Nos vemos a la vuelta!

Hablemos de series

Esta entrada está totalmente justificada. No tiene mucho que ver con el amigurumi en sí, si no con lo que me ayuda a hacer amigurumi. Siempre tejo delante del ordenador, y me encanta tejer mientras devoro series. Pero en realidad ya me gustaban las series antes de tejer y me había tragado bastantes temporadas y series enteras antes de saber que el punto bajo no se hace en calceta.
Además, parece que la entrada del otro día sobre series gustó bastante, así que vamos a profundizar.

Vamos a empezar por explicar que me gustan mucho las series y tengo mucho tiempo para verlas. Incluso cuando iba a clases presenciales o cuando estaba de exámenes, siempre tuve mucho tiempo. Si la lista parece larga, y me estaré olvidando alguna que otra, no estoy exagerando ni mintiendo. Además, las películas no me gustan demasiado (son muy cortas), así que muchas de las noches de peli+mantita son en realidad de seguir devorando series.

Así que vamos al lío. Vamos a ir soltando nombres y series.
La primera a la que me enganché de verdad creo que fue Heroes. Al poco tiempo, empecé a ver The Big Bang Theory, que estaban terminando la primera temporada, creo. Aunque hace un tiempo que dejé de verla (hace temporada y media) porque ya no me gusta. Lo han convertido en una sitcom de las malas, en la que los personajes tienen que decir algo gracioso o hiriente de otro personaje (que se interpreta como risas por detrás) a cada dos frases y se han cargado la esencia de los personajes. El último capítulo que vi fue aquel en el que Sheldon pasa el capítulo preocupado porque Will Wheaton no quiere ser su amigo. ¿EN SERIO?
Poco después de descubrir estas dos series, encontré otra que me marcó para siempre, que es mi serie favorita de entre todas las series que existen y a la que le profeso un amor reverencial: Dollhouse. Creada por Joss Wheadon (Buffy Cazavampiros, Firefly entre muchas otras -si veis The Big Bang Theory lo nombran a veces) y emitida y maltratada por la FOX, tiene dos temporadas y dos epílogos aunque debería haber tenido por lo menos 4 temporadas: los de la FOX decidieron a la mitad de la segunda que la cancelaban por baja audiencia y tuvieron que condensar en los 5 últimos capítulos lo que era la tercera temporada. Quizás que la emitieran los sábados por la noche influyó en las bajas audiencias, DIGO YO.
Otra de mis series favoritas y que me marcaron, fue Lost (Perdidos). Si alguien va a dejarme algún comentario sobre el final puede ir pulsando el botoncito con la X roja e irse de aquí. No la fui viendo al día, si no que esperé a que terminase del todo y me la vi de golpe durante el verano. Es una serie difícil, que al hacerse muy conocida y llegar a mucha gente que no está acostumbrada a ver series complejas sufrió mucho, porque mucha gente no pudo entenderla. Es una serie para ver, mínimo, dos veces. Porque lo que hace complicado a Lost es que primero te da la respuesta y después de plantea la pregunta. O sabes bien cómo pillar las pistas que van dejando, cómo interpretar las anticipaciones, o estás muy perdido y conviene verla dos veces, sabiendo qué va a pasar para ir encontrando las respuestas. Algunas se anticipan a las preguntas hasta más de una temporada. ¿No entendisteis el final? Volved a ver el piloto: os lo explica Locke mientras le cuenta a Walt qué es el Blackgammon. En serio.
En general, me gustan mucho las series de ciencia ficción, y el 99% de ellas no llegan a España (Cuatro tiene los derechos de Dollhouse desde que la estaban emitiendo en el 2009...). He disfrutado mucho de Alphas, Continuum, Persons Unknowm, Revolution, Flash Forward... y espero ansiosa nuevos capítulos de Black Mirror. Intenté ver The Event pero resultó una decepción. Terra Nova pintaba muy bien pero que empiecen a meter relleno en el segundo capítulo es imperdonable... y así la cancelaron al poco de empezar. Esta semana pasada me vi en tres días la temporada que hay emitida de Orphan Black, que me ha recordado tanto a Dollhouse que la amo solo por eso. Estoy esperando a que empiecen a emitir The 100, aunque no me llevo muy bien con JJ Abrams (Lost es la excepción).

Inciso: para hacer un descanso de leer, porque esto me va a quedar largo... ¿conocéis a A[mi]dorable Crochet? Entre muchas otras cosas, hace amigurumis de personajes de series y luego se los envía a los actores. De momento le está dando resultado:


Jim Parsons con su Sheldon Cooper de amigurumi.
Yo también hice un Sheldon de amigurumi. Me lo pidió mi hermano y ahí está, todavía en casa.

Pero no solo veo cosas de ciencia ficción. También me gusta mucho la comedia. Actualmente estoy siguiendo New Girl y Modern Family. Nunca me gustó Cómo conocí a vuestra madre pero la fui siguiendo en Neox por las tardes. Como dije, The Big Bang Theory la dejé hace tiempo. Y crecí viendo Friends. Oh, también me encantó The Class, una serie bastante reciente que hicieron los creadores de Friends con el formato de “amigos que están rozando los 30” que no llegó a cuajar pero que tiene una gran temporada única. Antes de empezar las clases de costura vi lo que hay emitido de Jane by Design, aunque no sé si entra en comedia. También vi Weeds, aunque ojalá la hubiese dejado al terminar la última temporada. Durante el verano confundí Devious Maids (Criadas y malvadas, creo que la tradujeron) con Two Broke Girls (Dos chicas sin blanca) y fue uno de los mejores errores que cometí en todo el 2013.
Además de crecer con Friends, crecí con Frasier y CSI. De series de culto no he visto demasiadas, la verdad: intenté ver 6 feet under pero me rendí a los 6 capítulos, tengo Los Soprano muy pendiente, al igual que Treme, que la meto entre series de culto aunque sea muy reciente porque tiene ese algo especial que te dice que va a ser de culto. De este estilo también he visto Mad Men y Masters of Sex.
Y es que yo confío en la HBO. Pocas cosas he visto que no me gustasen. Me encantaron las primeras temporadas de True Blood, aunque luego cayeron en picado, tanto que tengo la última sin ver todavía. Además, en la HBO descubrí Girls, y acabo de descubrir Looking, de la que llevan un solo capítulo emitido pero que voy a seguir semana a semana.
Además, hay bastantes series que no sé dónde encajar: he visto Gossip Girl, espero una segunda temporada de Broadchruch, estoy al día con Homeland aunque no sé si me atreveré a seguir la próxima temporada, sigo Game of Thrones pero por saber de qué está hablando la gente, también estoy viendo The Walking Dead, Vikings, y casi lloro con el final de Dexter.
Normalmente, espero a que emitan toda la temporada de una serie, me la bajo toda junta y la veo toda seguida. Aunque siempre hay excepciones: ahora mismo estoy siguiendo al día Teen Wolf (lo que pasa cuando pones una serie en manos de guionistas que quieren innovar un poco y una productora que les da libertad), New Girl, Modern family y Pretty Little Liars. Pronto empieza la segunda de Vikings, que también llevaré al día, y quizás llegue a tiempo para el season finale de The Walking Dead.
Además, hace unos meses me dije que quería ver House desde el principio. Hubo una época que lo seguía semana a semana, cuando lo emitían en Cuatro, pero la dejé en la tercera temporada. Son 8 en total, y ya voy por la séptima. Estoy muy sorprendida porque, después de 7 temporadas, no he encontrado ninguna más floja que las otras. Han sido diferentes, con personajes diferentes que te pueden gustar más o menos, pero realmente no hay ninguna temporada más floja que otra. Es una serie muy bien escrita a corto y largo plazo con unos personajes muy bien formados, y muy bien interpretados. Los season finale en general son para levantarse del sofá y empezar a aplaudir. Oh, el final de la quinta. Y de la cuarta. Y el de la sexta.

¿Y series españolas no veo? Pues... en las series españolas que intenté ver, se notaba que mucha gente que no eran guionistas le había metido mano al guión. Si juntamos que eso suele terminar en desastre y que no hacen series con argumentos que me parezcan atractivos... creo que vi las primeras temporadas de Aquí no hay quien viva hace 10 años, Camera Café y, entre resoplidos, los 3 primeros capítulos de El barco.

Me dejo nombres, segurísimo.
A raíz de ver tantas series, hay actores a los que acabas reconociendo (aunque yo, como las veo en versión original, muchas veces reconozco antes la voz que la cara), y he desarrollado un impulso que me lleva a recordar otros personajes que vi en otras series. Cuando los recuerdo fácil no pasa nada, pero cuando me cuesta... no paro hasta que encuentro la respuesta. Y no hablo solamente de protagonistas: el otro día vi a la enfermera de The Big Bang Theory (la de la primera escena del piloto, que aparece alguna vez más en otras temporadas) haciendo de enfermera en House. En House salen un montón de gente: Elizabeth Mitchell (Juliet de Lost, también en Revolution, Flash Forward...), Libby de Lost, Parkman de Heroes (y el primer piloto del avión de Lost), Georgina de Gossip Girl... y tantos que ni me acuerdo. El otro día vi a una actriz que reconocí por la voz, porque de cara estaba muy cambiada... y llevo desde entonces dándole vueltas. Tengo la imagen y la voz en la cabeza, sé que la vi en otra serie haciendo de madre... pero hasta que no consiga descubrir qué serie o de qué otros actores estaba rodeada, me como la cabeza.

Y todo esto mientras cuento puntos. No está mal, ¿no?
¿Hay muchos nombres que no os suenan por aquí? ¿Alguna de la que queráis saber más?

Podéis seguirme en series.ly buscándome por AnxoCunningham, o los que hayan descubierto ya www.pordede.com, que está funcionado mejor que series.ly aunque está recién lanzada, por el mismo nombre ;)

PD: ACABO DE ACORDARME DE QUIÉN ESA ACTRIZ QUE NO RECONOCÍA. Es la madre de Aria de Pretty Little Liars. Ya puedo descansar :D
PD2: Como curiosidad, uno de los personajes de Orphan Black tiene una craftroom y en un capítulo hace unos guantes a calceta para relajarse. También "secuestra" a su marido en la craftroom y él se ríe diciendo que si lo va a amenazar con lentejuelas... y lo ataca con una pistola de pegamento caliente.